Convierte tu cerebro en tu aliado

Cuando deseamos lograr nuevas metas, lograr un cambio de hábitos, aprender algo nuevo o incluso cuando tenemos que tomar decisiones y tomar acción sobre ellas, Nuestro cerebro suele ser el mayor de nuestro saboteador.

Y aprender sobre él se convierte en algo indispensable.

Vamos a empezar explicando la teoría de los 3 cerebro o cerebro triúnico que fue formulada por el médico y neurocientífico Paul D Mclean en el año 1952.

De acuerdo a su planteamiento nuestro cerebro se divide en 3 partes:

Imagina que dentro de nuestra cabeza tenemos 3 personajes muy diferente:

Al primero de ellos lo vamos a llamar “El complejo R o reptiliano”

Nuestro segundo personaje se llama “El Sistema límbico” y

El tercero de ello es el “Neocórtex”

Vamos a aprender un poco que es lo que hace cada uno de estos personajes dentro de nuestro cerebro.

Nuestro primer personaje El Complejo R o reptiliano:  Es el que más tiempo lleva dentro del cerebro, tiene aproximadamente 500 millones de años y es el encargado de controlar el comportamiento y el pensamiento instintivo, sostiene las funciones básicas de la vida: como la respiración y control del ritmo cardíaco. Y es el responsable de guardar muy celosamente y dejar bien grabados los hábitos, los reflejos inconscientes y las aptitudes que hemos dominado y aprendido.

El trabajo que le toco a nuestro segundo personaje, El sistema límbico o cerebro emocional es el de mantener la temperatura del cuerpo, la presión arterial, control de la alimentación y la digestión, alberga nuestras emociones y segrega químicos que se identifican con cada una de ellas y es responsable de la reacción de luchar o huir. Su principal objetivo preservar la vida.

El último personaje es el más joven de todos El Neocórtex, comenzó a desarrollarse aproximadamente hace 100 millones de años. Es el encargado de la creatividad, el que piensa y razona. Es el asiento de nuestra conciencia. Está encargado de realizar funciones superiores de planear, aprender, recordar, crear, analizar, comunicarse verbalmente, es el responsable de la capacidad de enfocarnos y concentrarnos, entre otros.

Funcionamiento de cada Cerebro.

Vamos a ver a través de un ejemplo cómo funcionan cada uno de estos personales. Vamos a escoger la actividad de Aprender a manejar un carro sincrónico.

Al principio el mando lo toma nuestro tercer personaje Nuestro Cerebro Neocórtex (recuerdas el cerebro que piensa, aprende y razona); ya que debemos colocar toda nuestra atención en aprender todo sobre el manejo, las velocidades, los cambios, y como frenar sin que se apague el carro, Primero debemos pasar por la teoría y luego a la práctica.

Mientras vamos practicando se empiezan a crear nuevos enlaces neurológicos y entra en acción el cerebro límbico, nuestro segundo personaje, el está atento a todas las emociones que se están generando y las empieza a guardar o a relacionar con las ya existentes. Está muy pendiente por si se presenta un problema para así activar la reacción lucha o huida.

Pero cuando ya dominamos el manejo por completo, esa experiencia se convierte en un hábito y queda instalado en nuestro cerebro reptiliano; el primer personaje, el se adueña de todo lo aprendido y experimentado y lo guarda muy profundo, para que al manejar no tengamos que estar tan atentos a cada cambio de velocidad.

Cuando tenemos todo registrado en el cerebro reptiliano ya el límbico y el neocórtex entregan la mayor parte del mando, a menos que una situación de lucha o huida nos haga salir del piloto automático o que convoquemos a nuestro joven personaje el neocórtex conscientemente y a voluntad.

En este primer ejemplo quien toma la batuta es el chico joven, pero que pasa cuando el Reptiliano, el mayor de todos, tiene el control y constantemente nos hace repetir hábitos que ya no son productivos y que la razón (neocórtex) desea cambiar. O cuando el segundo personaje el emocional, activa de forma automática la reacción de lucha o huida y nos bloque a la hora de lograr las metas.

Aquí es cuando debemos aprender cómo convertir a nuestro cerebro en nuestro aliado y lograr que estos tres amigos se lleven lo mejor posible.

Los Cambios y el Cerebro.

Lo principal que debemos entender es que nuestro cerebro está capacitado para el cambio, tanto funcional como estructuralmente y podemos hacerlo a lo largo de la vida y a voluntad. Esto quiere decir que nuestro amigo reptiliano puede desaprender y aprender nuevos hábitos, el límbico puede aprender a manejar mejor sus emociones y nuestra atención puede ser mucho más enfocada apoyándonos en el personaje Neocórtex.

Para aprender a hacer estos cambios debemos elegir cada uno de nuestros pensamientos y acciones, al hacerlo controlamos nuestro propio destino, es lo que llamamos el libre albedrío; y para hacer esto debemos activar conscientemente a nuestro tercer amigo el Neocórtex. A pesar de que es el chico más joven, esta activación consciente del neocórtex, se convertirá en nuestro aliado para lograr todos los cambios que queremos realizar.

Solo cuando imponemos nuestra voluntad con ahínco y estando en plena consciencia, podremos romper el ciclo de las respuestas emocionales y químicas que nos dominan y dictaminan la mayor parte de nuestra personalidad, podremos mejorar las elecciones que hacemos y las reacciones que desencadenamos.

Pero te advierto, los otros dos personajes no están acostumbrados a ceder tan fácilmente el control, por lo que hacen que todo cambio sea algo incómodo y nos obligan a tener una gran voluntad para lograrlos.

Dicho de otro modo, si quieres cambiar de hábitos, si quieres manejar mejor tus reacciones debes aprender a vivir en atención plena de tus emociones y con total conciencia de tus pensamientos y creaciones.

Palabras claves para lograr que nuestro cerebro y sus tres personajes sean nuestros aliados: Voluntad de actuar, disciplina, y constancia.

Escucha el Post en el siguiente audio

Podcast – Electrochoquéate

Alíate con tu cerebro.

Veamos entonces 4 situaciones para aprender a aliarnos con nuestro cerebro

  1. Cuando de metas se trata, tenemos que estar pendientes de nuestro sistema límbico, las emociones, que si se siente amenazado por lo grande de la meta puede activar la reacción lucha o huida y frustrar nuestros intentos para lograrlas. Así que debemos conversar con nuestro tercer amigo el neocórtex y explicarle que cuando organice y planifique las metas, lo haga con mucho cuidado para no alterar los nervios de nuestro segundo personaje. ¿Pero como lo puede lograr?, muy sencillo: tiene que desglosar las metas en objetivos más pequeños, lo más pequeño que se pueda, que sepas que puedes dominar y afrontarl. Es preferible ir dando pequeños pasos e ir resolviendo problemas pequeños y avanzar con pasos seguro, a quedar paralizados por el tamaño de nuestros sueños.
  • Si deseamos tener una experiencia que es totalmente desconocida para nosotros, donde no tenemos referencias previas, podemos activar la advertencia de peligro, se activa el modo supervivencia y tendemos a evitarla. Pues sí!! nuevamente nuestro personaje emocional, con la reacción de Lucha y Huida. En este caso para poder convertir a nuestro cerebro en nuestro aliado, debemos aprender, investigar y buscar referencias con otras personas, , sobre lo que deseamos experimentar, poner nuevamente a nuestro Neocórtex en acción, para darle a nuestro cerebro límbico la información que necesita para que disminuya la sensación peligro, y podamos aventurarnos a lo desconocido.
  • Cuando tenemos hábitos ya instaurados en el cerebro reptiliano, nuestro primer personaje, estos se repiten una y otra vez, inclusive sin son dañinos, ya que el cerebro no distingue de un habito bueno o uno malo, solo sabe que ya esta acostumbrado a eso y lo seguirá haciendo. Para complicarlo aún más, nuestro primer amigo hace alianza con el segundo para que ese hábito se asocie con una emoción, la cual a su vez genera un químico que invade nuestro cuerpo haciéndonos literalmente adictos a esa emoción y por lo tanto a ese hábito. Por ejemplo, una persona que tiene como hábito comer un dulce después del almuerzo, eso le genera una sensación de gozo, por lo que el cuerpo es invadido por un químico que identifica esa emoción. Cuando no comemos ese dulce, el cuerpo literalmente empieza a pelear porque no le han dado su químico y es  cuando tenemos esos episodios de ansiedad, recuerda, literalmente somos adictos. Pero entonces como hacemos. Lo primero es estar en conciencia que esto va a suceder, no lo podemos evitar, pero sí podemos estar alerta para que los días que dure la desintoxicación del cuerpo, el neocórtex esté  en plena conciencia y alerta para conversar constantemente con los dos personajes para animarlos a continuar, aquí es importante tener claridad en lo que desea lograr, el ¿para qué? lo deseo, podemos apoyarnos en tableros viduales, date recompensas por cada paso que des aunque sea algo pequeño, busca apoyo, muchas veces hacer el trabajo de cambio de hábitos en grupo resulta más fácil de llevar. Recuerda se trabaja igual que una adicción.
  • Tomando en cuenta que el principal alimento del cerebro son nuestros pensamientos, son ellos los que nos mantienen atrapados es nuestras reacciones ya instaladas y automáticas. Así que comienza por cambiar tus pensamientos, comienza a valorarte y a conectar con afirmaciones potenciadoras que te ayuden a modificar tus estructuras cerebrales. Dale un poco más de poder a tu Neocórtex para que al mantenernos en consciencia y atención podamos detectar cuales son esos hábitos, creencias, y emociones que debemos cambiar para poder empezar a transformar nuestra mente, cuerpo y alma.

Esta frase que leí de resume el tema y dice:

“Cambiar es romper el hábito de ser uno mismo”.

Joe Dispensa

Estamos tan acostumbrados a ser nosotros mismos, que no detectamos todo el daño que nos hacemos, nos vamos envenenando poco a poco con pensamientos y emociones y haciéndonos adictos a ellos.

O reaccionamos y usamos inteligentemente nuestros cerebros o iremos por la vida totalmente dormidos como zombis siendo dependientes de todos esos pensamientos y emociones destructivas.

Empieza a hacer alianzas más constructivas con los tres personales dentro de tu cerebro, dándole un poco más de poder al chico joven y haciendo mejores acuerdos para mejorar hábitos y manejar mejor las emociones. Sácale el mayor provecho a nuestra más grandiosa herramienta, nuestro cerebro.

Y recuerda despierta el poder que hay en ti, transformando tu Mente, cuerpo y Alma


1 comentario

GreggEledy · octubre 18, 2019 a las 1:05 am

Интересно!

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