engaña al cerebro 1 forma de engañar al cerebro para lograr tus Metas

 

Empezaremos primero explicando un poco como funciona nuestro cerebro, para poder entender cómo hacer este engaño.

Los tres Cerebros

Los tres cerebros

 

La neocorteza es el cerebro pensante, es la sede de la mente consciente y de nuestra identidad, constituye la parte neurológica más nueva y avanzada. Esta zona, nos permite aprender recordar, razonar, analizar, planear, crear, especular y comunicarnos, almacena la información sensorial como lo que vemos y oímos. La neorcorteza nos conecta con la realidad exterior.

El Cerebro límbico conocido como el cerebro de los mamíferos, se considera el cerebro químico o cerebro emocional.

Las emociones son el producto de las experiencias; una experiencia nueva crea una emoción nueva. Las experiencias enriquecen incluso más al cerebro que el nuevo conocimiento adquirido.

El cerebro límbico ayuda a formar recuerdos a largo plazo, puedes recordar cualquier experiencia mejor porque te acuerdas de cómo te sentiste emocionalmente cuando ocurrió. Estamos marcados emocionalmente por experiencias con gran carga emocional.

El cerebelo o cerebro reptiliano es la sede de los recuerdos no declarativos, esto significa que has repetido algo tantas veces que ya lo haces sin darte cuenta, ni siquiera piensas en ello.

En el cerebelo se almacenas acciones, habilitadas, reacciones emocionales, acciones repetidas, hábitos, conductas condicionadas, habilidades inconscientes.

Cuando quieres cambiar algo en tu vida, y sientes que experimentas bloqueos muchas veces puedes culpar al cerebro límbico, allí se halla una estructura llamada amígdala, que se encarga de controlar la reacción de lucha y huída. Ella está diseñada para alertar a ciertas partes del cuerpo para que actúen ante un peligro inminente. Una de las formas que hace esto es deteniendo o haciendo más lentas otras funciones como el pensamiento racional  y creativo.

Esta alerta era de gran utilidad en épocas antiguas, donde se salía a cazar para conseguir comida y ante cualquier peligro la amígdala activaba la lucha o huida.

Pero en la actualidad, esta alarma se dispara cuando queremos abandonar nuestras habituales y seguras rutinas. El cerebro está diseñado de tal modo que cualquier reto, oportunidad o deseo desencadena cierto nivel de temor; lo que restringe el acceso a la neocorteza y hace que fracasemos en nuestros intentos de cambiar.

¿Cómo lo engañamos?

Transforma tu miedo en entusiasmo

Al cambiar la emoción, el cerebro no va a detectar el miedo por lo que NO va a salir a nuestro “rescate”.

Convierte ese gran objetivo, obstáculo o desafío en algo emocionante, aprende a manejar tus miedos y engaña al cerebro para que no te siga saboteando.

“Los retos son los que hacen la vida interesante y superarlos es lo que le da sentido”


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